El juego es un trabajo serio para el niño
• ¡Espacios de juego son espacios de futuro! A través del
juego el niño comprende la naturaleza y su entorno cultural
de forma imitativa.
En el juego viven las cualidades activas interiores de lo imitado;
formando, de esta manera, la base para un posterior conocimiento
del mundo. “Aprender” se convierte en “comprender”.
Para el niño pequeño, “concebir mediante el juego” significa:
percibir con todos los sentidos, poner en movimiento todo el cuerpo,
ser activo. A través del juego el niño se capacita para
dominar el movimiento corporal, su equilibrio, un tacto delicado y
un impulso lleno de fuerza. De ello nace más tarde la experiencia
conciente de sí mismo: puedo conformar el mundo porque lo he
comprendido.

Para Albert Einstein, uno de los científicos más innovadores
de nuestro siglo, el significado de la fantasía no tenía
duda posible.
“Si me observo a mí mismo y mi forma de pensar, es mucho más
importante para mi la fantasía que el pensamiento abstracto”. ¿Cómo
desarrolla un niño esta forma de fantasía?.
La fantasía despierta en la vida del niño hacia el segundo
o tercer año de edad, y con ello el juego pierde su carácter
próximo a la realidad. No es suficiente para el niño
p.ej. con golpear los platos y sartenes, ahora la cacerola se convierte
en una casa, la cuchara, haciendo las veces de un personaje, entra
en ella. Cuando a un niño de dos años se le presenta
una fuente llena de arena diciendo que es un pastel de cumpleaños,
puede suceder que el niño empiece a comer la arena. Un niño
de tres años nos mirará con sus grandes ojos y preguntará ¿es
sólo un juego, verdad? El niño de cuatro años
sabe que es sólo es un juego y empieza a adornar la arena con
flores y hojas y llama a sus amigos para celebrar juntos el cumpleaños.
Puede tomar entre sus manos la cosa más simple y convertirla
en aquello que precisa para su juego. En la misma época aproximadamente
en que el niño empieza a desarrollar su pensamiento, despierta
también la fantasía infantil. Pensamiento y fantasía;
si ambos pueden crecer y madurar conjuntamente conducirán
a un pensamiento fecundo, un pensamiento creativo que alcanza
el futuro.
Un niño llega al Jardín de Infancia poco después
de dar este paso en su desarrollo. A lo largo del período de
estancia en el Jardín de Infancia la fantasía se transforma.
Al principio el niño está en constante movimiento. Paulatinamente
se abstrae en su juego especialmente entusiasmado por lo que le rodea.
El juego no está inventado. El interés se fija en algo – un
tronco de árbol, unos bloques de construcción, una muñeca,
pañuelos – y el juego nace por sí mismo. Y sin
embargo se trata de juguetes muy simples que ante todo son sugerentes.
Un automóvil construido con mucho detalle difícilmente
puede convertirse en un barco. Pero algunas tablas, un trozo de cordel
y un pañuelo pueden convertirse tan pronto en un coche
de caballos como en un cohete.
Un nuevo paso en el desarrollo de la fantasía aparece en el
momento en el cual el juego nace de una idea. El niño sabe primeramente
a qué quiere jugar, después buscará los objetos
necesarios en su juego. Surge un elemento interno que se desarrolla
en forma de imaginación. El escenario del juego se traslada
desde el exterior hacia el interior.
En un estudio realizado en los Estados Unidos Sara Smilansky
investigaba la relación entre un juego conformado con plena fantasía
en el Jardín de Infancia y el comportamiento posterior del niño
en la Escuela. Afirmó que el juego apoyaba las facultades cognoscitivas
que el niño debía aplicar en la Escuela. También
aquellos niños que eran “buenos” en el juego se
mostraban motivados para el aprendizaje, con gran empatía y
capacidades sociales. En su libro “Childrens`play and learning” subraya
la importancia de los juguetes sencillos, no demasiado acabados, y
el problema existente con los juguetes didacticos tan populares hoy
día.
El desarrollo de la fantasía infantil es, al mismo tiempo,
una importante base para el desarrollo de un pensamiento creativo.
Si aquélla
se ve impedida, éste se resentirá. Joan Almon
Bibliografía:
Herbert Hahn, Vom Ernts des Spielens, Stuttgart 1988
Freya Jafke, Spielen und ariten im Waldorfkindergarten, Stuttgart
1991
Helmut von Kügelgen (hrsg.), Plan und praxis des Waldorfkindergartens,
Stuutgart, 1981
Jean Piaget, Nachahmung, spiel und Traum, Stuttgart 1969
Sara Smilansky, Sociodramatic play: Its relevance to behaviour
and achievemente in school. En : Children´s play and
learning hrsg. Von Edgar Klugman und Sara Smilansky, New York
1990
“Yo mismo he leído muy poco de Steiner. Esto no
significa que menosprecie su espíritu, simplemente está relacionado
con los límites de las posibilidades de un autor para
leer más de lo que yo lo he hecho…
Afortunadamente existe una medida más decisiva que la lectura que puede
facilitar la sustancia y el significado, y ésta consiste en la observación
de los efectos de su modo de proceder y su existencia. Es un hecho que se sabe
más sobre una persona por sus acciones que por aquello que ésta
pueda escribir sobre sí misma y sus intenciones. He visto una gran parte
de todo aquello que Steiner ha aportado a la existencia a través de las
notables escuelas que ha inspirado en el mundo entero y a través de la
influencia que ha tenido en general en la educación de nuestro siglo.”
Sir Laurens van der Post
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