Euritmia – lenguaje visible, música visible
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La euritmia es el arte del movimiento, fundado por Rudolf Steiner a
principios de siglo. En contraposición a la gimnasia, que trabaja
con las fuerzas físicas de la gravedad, la euritmia trata de
dar forma a las leyes del lenguaje y la música en su experiencia
anímica a través del movimiento corporal. La euritmia,
entretanto, ya es conocida en todo el mundo como arte escénico,
pero juega al mismo tiempo un importante papel tanto en la Pedagogía
Waldorf como en la terapia artística.

La euritmia, como cualquier arte, encuentra expresión de muy
diferentes maneras. Aparece de forma individual o en grupo a través
de formas simples o muy complejas que surcan el espacio. Las bases
del movimiento son tanto el lenguaje, con todos sus elementos: desde
los sonidos individuales hasta las formas gramaticales, como la música
con sus tonos e intervalos y sus leyes armónicas y formales.
El lenguaje y la música impregnan al ser humano de forma inmediata.
Si lenguaje y música encuentran en el propio movimiento una
nueva forma de expresión actúan formativamente de manera
directa sobre la constitución humana.
Mediante los gestos se expresan principalmente sonidos lingüísticos,
estados anímicos, tonos, intervalos o armonías, mientras
que en los movimientos espaciales aparecen expresados mayormente elementos
y estructuras. Si a los alumnos y alumnas se les enseña a dar
expresión a un texto o una pieza musical en base a un movimiento,
el lenguaje y la música actúan ordenando y armonizando
tanto la esfera anímica como la física.
En una Escuela Waldorf se enseña la euritmia desde el Jardín
de Infancia hasta finalizar la formación escolar, según
el propio currículum. Cuando los alumnos y alumnas tienen
oportunidad de trabajar la euritmia de forma natural, pueden
asimilar en formas
muy variadas la poesía y la música, pueden adquirir
una enorme destreza y movilidad en un contexto social y pueden
desarrollar
una gran serenidad y capacidad de reacción; al mismo tiempo,
y de forma inconsciente, se crean fuerzas vitales. El significado
social integrador de este arte no puede ser infravalorado. Es
más,
tomando en consideración el progresivo aumento de deficiencias
posturales y de movimiento en nuestra sociedad consumista, este
arte adquiere, cada vez más, un sentido terapéutico. Helga
Daniel
Bibliografía:
Euryyhmie. Ihre Künstlerische, pädagogische und therapeutische
Aufgabe, Sonderheft Erziehungskunst 1986
Nora von Baditz, Anregungen für den Eurythmieunterricht,
Zeist 1971
Magdalene Siegloch, eurythmie. Einführung, Stuttgart 1990
“Existe otra posibilidad abierta para determinados padres,
cuando éstos no están satisfechos de lo que se
ofrece en las escuelas públicas. Programas como Montessori
y las escuelas Waldorf y muchas escuelas privadas ofrecen clases
pequeñas, enseñanza adaptada individualmente y
planes de estudio flexibles, que están centrados en los
niños y que pueden adaptarse a éstos, en lugar
de todo el esfuerzo de adaptación que se exige de los
mismos. … A Rudolf Steiner le desagradaba la organización
excesivamente académica de los colegios; tenía
la sensación de que se descuidaba el lado estético
de los niños y que estas tendencias debían desarrollarse
al mismo tiempo que las facultades intelectuales. En las escuelas
Waldorf se aplica la creatividad en todos los aspectos del trabajo
de los niños. El mismo profesor permanece durante ocho
años con un mismo grupo de niños. Así, el
profesor ha de crecer y aprender con ellos, un buen ejemplo de
cómo debería tener lugar una buena enseñanza
y un buen aprendizaje.”
David Elkind, de su obra: “ Miseducation, Preschoolers at Risk”
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