Educar teniendo en cuenta el presente
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Los niños pequeños no pueden comprender los problemas
internacionales. Ellos por sí mismos no conocen el racismo,
ni el nacionalismo, ni la explotación. Toda educación
se enfrenta hoy día a la importante tarea de preservar esa apertura
clara y natural del niño, de forma que esta se convierta en
la base una responsabilidad conciente frente a los hombres y su entorno
natural. En el centro de atención de la Pedagogía Waldorf
se encuentra el sano desarrollo de todo niño, porque solamente
un desenvolvimiento de la individualidad crea las condiciones para
un futuro de la sociedad humanamente digno.

Muchas Escuelas Waldorf y jardines de Infancia trabajan en pleno
centro de puntos conflictivos de la geografía mundial: en los ghettos
de Estados Unidos agitados por disputas raciales, en poblaciones de
Sudáfrica sacudidas por la guerra civil, en los campos de refugiados
palestinos en la franja de Gaza, en la pobreza de las favelas sudamericanas,
en medio de la locura de la guerra de los Balcanes y de la región
del Cáucaso, así como en pleno proceso de ruptura política
de la Europa del Este. Algunas de estas iniciativas están integradas
en proyectos de cooperación y desarrollo.
En los Estados Unidos se solicitó, por parte de 14 distritos
escolares estatales, la fundación de instituciones educativas
Waldorf en los centros sociales críticos de las grandes ciudades,
allí donde la lucha racial, las drogas y la criminalidad y la
prostitución han abocado al ser humano a un desastre social.
Desde el año 1991 trabaja con gran éxito el Programa
Waldorf Urbano en Milwaukee&Wisconsin. Por primera vez, una autoridad
educativa de Estados Unidos trata de luchar contra agudos problemas
sociales y étnicos a través de la Pedagogía
Waldorf.
En Sudáfrica, mucho antes de finalizar el Apartheid, niños
de diferentes razas eran educados conjuntamente en instituciones pedagógicas
Waldorf.
En las poblaciones de Alexandra y Soweto se pudieron levantar
escuelas, mientras que otros puntos surgen iniciativas para poner
en marcha
proyectos de escuelas, Jardines de Infancia, y centros para la
formación
de maestros.
También en el campo de refugiados de Shati en la franja de Gaza
se intenta conseguir una cuidadosa adaptación de la Pedagogía
Waldorf de acuerdo con las condiciones de vida allí presentes;
además de trabajar con los niños y jóvenes, muchas
maestras de Jardín de Infancia reciben su propia formación
a través de cursos. Mediante una formación llevada paso
a paso se debe intentar traer un nueva conciencia cualitativa respecto
a materiales, movimientos lenguaje y pensamiento que actúe de
forma terapéutica sobre un desarrollo infantil tempranamente
distorsionado. Los juguetes construidos para esta ocasión, de
elevada calidad, son bien conocidos y anhelados, también
fuera de las fronteras del campo.
En Sudamérica pedagogos de la Escuela Waldorf dirigen desde
hace algunos años proyectos con los niños de la calle
en Sao Paulo, Santiago de Chile y Bogotá. En Santiago de Chile
se trabaja con niños y jóvenes desempleados, a veces
drogodependientes, en una de las muchas favelas de la ciudad. Un aspecto
muy especial de este trabajo lo constituye la asistencia a jóvenes
madres menores de edad y adictas a las drogas. Ellas deben ser impulsadas
en la maduración de su personalidad e instruidas en cuestiones
educativas. Entre tanto se han constituido diferentes grupos de convivencia
y un Jardín de Infancia Waldorf.
El Proyecto - Favela “Monte Azul” – en Sao Paulo
recibe desde hace años un reconocimiento mundial. Como ayuda
para un Autodesarrollo se han podido fundar, conjuntamente con sus
habitantes, guarderías infantiles, empresas, así como
institutos de formación cultural y profesional.
En Georgia, así como en Croacia, se lleva a cabo la construcción
de instituciones pedagógicas Waldorf en medio de la guerra civil.
La primera Escuela Waldorf en la región del Cáucaso,
junto con varios grupos de Jardín de Infancia iniciará su
andadura en otoño de 1994. En 1993 abrió sus puertas
una Escuela Waldorf en Zagreb.
Estos puntos socialmente candentes de nuestro tiempo precisan,
más
urgentemente que nunca, el esfuerzo nacido de una iniciativa
personal completamente libre para poder tender un puente hacia
el futuro.
Este tipo de actuaciones no pueden ser ordenadas de forma centralizada,
sino que necesitan hombres que como coetáneos reconozcan las
necesidades presentes y actuando y transformando intervengan en los
acontecimientos. Y ello es especialmente importante en cuanto se refiere
a los niños, ya que ellos serán los creadores del futuro.
De esta forma aporta la Pedagogía Waldorf su contribución
a escala mundial. Bernd Ruf
Bibliografía:
Franz Carlgren, Arne Klingborg, Erziehung zur Freiheit, Die Pädagogik
Rudolf Steiners, Bilder und Berichte aus der internationalen
Waldorfschulbewegung, 5. ed. Stuttgart 1991
Ute Craemer, Favela-Kinder. Sozialarbeit am rande der Gesellschft,
Stuttgart 1981
“Las experiencias de mi hija Diana en el Sacramento Waldorf
School fueron fascinantes y abrieron muchos horizontes nuevos.
Espero que
más padres puedan posibilitar el acceso de sus hijos a una escuela
Waldorf".
Russell Schweickart, Astronauta de la NASA, Asesor Tecnológico
(1963 – 1979); miembro de la California Energy Commision
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