Cómo nació la pedagogía waldorf
• La pedagogía Waldorf nació en medio del caos
social y económico que siguió a la primera guerra mundial.
Tras el derrumbamiento de viejas formas sociales aquellos que se
esforzaban por construir el futuro de Europa buscaban nuevas orientaciones.
Uno
de estos hombres era Emil Molt, director de la fabrica de cigarrillos
Waldorf-Astoria en Stuttgart/Alemania. Este se dirigió a Rudolf
Steiner, el fundador del movimiento antroposófico, que en
aquella época
era ubna de las cabezas directoras del movimiento ciudadano por la
renovación social. Le rogó que le ayudase en la construcción
de una escuela para los hijos de los obreros de su fábrica.
Seis meses más tarde, en Septiembre de 1919, se abrieran las
puertas de la primera escuela Waldorf con 12 profesores y 256 alumnos
distribuidos en 8 clases.

En la revolucionaria época de ruptura tras la 1ª guerra mundial
Rudolf Steiner Intentó aportar una amplia perspectiva a aquellos
nacientes impulsos de autogestión en el seno del movimiento
social con una iniciativa ciudadana en Württemberg a favor de
una “Triformación del Organismo Social”. Para ello
concibió los impulsos de revolución francesa: Libertad,
Igualdad y Fraternidad como máximas directrices de las diferentes
funciones sociales: el liberalismo como base de la vida espiritual
como un sistema educativo libre, la democracia como base ideal de las
instituciones estatales, la solidaridad como punto de partida de una
vida económica organizada asociativamente. Este diferente bosquejo
de la sociedad como “tercera vía” entre el capitalismo
y el comunismo encontró inicialmente la adhesión tanto
de los círculos liberales ciudadanos como de los socialistas
no ortodoxos, pero rápidamente se ganó la oposición
de los partidos establecidos.
Así y todo se consiguió crear la primera escuela alemana
unificada, en la que niños y niñas de diferentes
niveles sociales y capacidades eran educados de forma conjunta:
la Escuela
Waldorf.
El nombre de la escuela provino de la fábrica de cigarrillos
de Stuttgart “Waldorf –Astoria”, cuyo director era
Emil Molt. Este empresario que provenía de un entorno social
sencillo se había destacado en el turbulento tiempo de postguerra
por sus iniciativas más propias del futuro que del presente:
permitió la formación del primer comité de empresa
de Württember y organizó en su empresa cursos de formación
para sus trabajadores. A partir de éstos surgió el deseo
de los empleados de tener también para sus hijos una escuela, “en
la que se pudiera aprender tantos conocimientos vivos”.
Emil Molt un comprometido colaborador del movimiento por la Triformación
Social, rogó entonces a Rudolf Steiner que asumiera la organización
pedagógica de la Escuela, Rudolf Steiner aceptó, y participo
como asesor en la formación del primer claustro de maestros,
estableciendo a través de un curso intensivo de formación
pedagógica el fundamento espiritual de la escuela. El
7 de Septiembre de 1919 tuvo lugar la fiesta de apertura de la
primera Escuela Waldorf.
La fundación de la escuela fue percibida por algunos testigos
de la época, como el punto cumbre del Movimiento para la Triformación
Social: como escuela libre, la Escuela Waldorf hacía real el
impulso de la autogestión, como escuela para niños con
cualquier capacidad y procedencia social, hacía posible la idea
de la coeducación social.
Al creciente Movimiento de la Escuela Waldorf se una en el presente,
la esperanza de que en adelante no solamente se produzcan innovaciones
pedagógicas sino también sociales y políticas.
Albert Schmelzer
Bibliografía:
Stefan Leber, Die Sozialgestalt der Waldorfschule, Stuttgart 1991
A.Schemelzer, Die Dreigleiderungsbewegung 1919. Rudolf Steiner
Einsatz für den Selbstverwaltungsimpuls, Stuttgart 1991
“Hoy en día sabemos que debemos modificar nuestra
escuela no sólo en cuanto a las estructuras, sino también
en cuanto a los contenidos. A esto lo denominamos revisión
del plan de estudios. Agradecemos a la pedagogía Waldorf
el cuerpo docente pensante. Esta escuela se diferencia de todas
las demás por el continuo diálogo institucionalizado
no a través de censuras u obstrucciones, sino a través
de los contenidos de la enseñanza. Esperamos que en un
futuro próximo todas las escuelas tengan cuerpos docentes
pensantes y que el cambio continuo de los contenidos de la enseñanza
sea un elemento necesario para cada institución de formación.
La rapidez de la modificación de todas las escalas de
valores y la explosión del saber hace que esto sea necesario.
A este respecto, las escuelas Waldorf también pueden ser
un ejemplo a seguir.”
Prof. Hellmut Becker, Max Planck Institut für Bildungsforschung
Berlin
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