Rudolf Steiner, el fundador de la primea escuela waldorf


• Los cambios no se producen por sí solos. Son el resultado del trabajo de personalidades comprometidas con su tiempo. A través de ellas puede cambiar toda una cultura. Rudolf Steiner nació en 1861 en Austria. Estudió ciencias naturales y humanísticas en Viena y con posterioridad preparó la primera edición de las obras científicas de Goethe. Después de trasladarse a Berlín en 1897, se integro en la escuela de formación de trabajadores y comenzó a dar conferencias en el marco de la Sociedad Teosófica. Después de separarse de esta Sociedad y haber fundado en 1913 la Sociedad Antroposófica independiente, inicio un impulso en muchos ámbitos de la vida cultural, social y científica. El punto central de su trabajo está constituido por una vasta comprensión del ser humano y su relación con las fuerzas del microcosmos y el macrocosmos.


Rudolf Steiner nació en 1861 en el seno de una familia sencilla. Su pueblo natal estaba situado en el imperio Austro-húngaro, en la actual Croacia. Su padre era empleado del ferrocarril. Las estaciones fueron por tanto, los lugares en los que transcurrió su infancia. Pero también en la naturaleza: los largos recorridos que frecuentemente tenía que realizar para asistir a la escuela le hicieron familiarizarse con ella. Su formación escolar: en absoluto humanista sino por el contrario impregnada por la ciencia natural y la técnica. Pero el buscaba y perseguía la esencia de la vida. Leyó tempranamente a Kant, después a los idealistas. Sus estudios universitarios se realizaron el ámbito de las Ciencias Naturales, pero al mismo visitaba las clases de filosofía, literatura y otras ciencias humanistas en Viena. De forma igualmente temprana – y de manera para él inexplicable – tuvo experiencias ocultas; veía y experimentaba lo que los demás encerraban en sí. Aquellas dos experiencias irreconciliables, la ciencia exacta y experiencia interna espiritual, le condujeron a su primer campo de trabajo – jamás abandonado en el futuro – la ciencia del conocimiento, que para el significaba simultáneamente Antropología. Steiner se convirtió en investigador de Goethe en Weimar, y editó sus escritos científicos comentados por el mismo. Fue nominado doctor en filosofía; La Teoría del conocimiento fue su tesis, una antropología filosófica. La “Filosofía de la Libertad” apareció en 1893 como su primera gran obra. Desde principio de siglo se dedicó a publicar sus escritos, fue conferenciante y siempre en primera linea investigador; así permaneció hasta su muerte en 1925 en Domach, Suiza.
Poco antes del último cambio de siglo ocurre una profunda transformación, decisiva en la vida de Steiner: “El conocimiento de aquello que puede ser experimentado en el mundo espiritual era para mi algo evidente; era la comprensión perceptiva del mundo sensible la que me suponía una mayor dificultad”. (GA 28, 22Kap.)
En tanto que supera esa dificultad a través de un trabajo meditativo y una evolución personal, desarrolla un cambio de paradigma muy significativo desde el punto de vista histórico-espiritual: su objetivo no era la construcción de nuevos sistemas de pensamiento, ni la elaboración de avanzadas teorías, ni la discusión permanente de modelos. Su enfoque aportaba, sin embargo, una ampliación de la experiencia, la percepción y la observación consecuente y reflexiva desde un aspecto teórico-científico.
Los fenómenos espirituales y anímicos que de este modo se abren ante la conciencia, son observados y descritos de forma exacta, representando consecuencias para la vida moral y práctica. La Antroposofía nace como “Ciencia Espiritual”. El conocimiento individual de la realidad y pronto también el arte reciben nuevas orientaciones.
En 1917 se alcanza un punto crucial: “Los resultados de una investigación científico-espiritual realizada durante 30 años” conducen al conocimiento de la Triformación del Hombre (GA 21). Cuerpo, alma y espíritu se hacen comprensibles en sus relaciones recíprocas – el sistema nervioso-sensorial, la organización rítmica y el ámbito metabólico aparecen en su relación con las actividades anímicas: pensar – sentir – querer, que a su vez pueden ser desarrolladas como capacidades espirituales: Imaginación, inspiración e intuición. El hombre queda libre para lograr una transformación de sí mismo a través del autoconocimiento.
Ha llegado el momento; con el final de la primera guerra mundial comienza una nueva época para la humanidad, se hace posible una nueva y amplia orientación en pedagogía, medicina, ciencia natural, sociedad y economía – en resumen: en la vida cultural, política y económica. Steiner y sus colaboradores empiezan a dar realidad a esta nueva orientación.
La Antroposofía se convierte a través de los avances de Rudolf Steiner en impulso cultural que cuenta con individuos emancipados y capaces de desarrollarse abriendo amplias y ricas perspectivas. Perspectivas que hoy día resultan absolutamente necesarias. Bodo von Plato


Bibliografía:
Walter Kugler, Rudorlf Steiner und die Antroposophie, Wege zu einem neuen Menschenbild, Köln 1978
Chritoph Linderber, Rudolf Steiner in Selbstzeugnissen und Bilddokumenten, Hamburg 1993
Christoph Linderberg, Rudolf Steiner, en: Klassiker der pädagogik (Hrgs.) von H. scheyerl, Bd. II, München 1979, 170-182


“No puedo estimar si las escuelas Waldorf son las mejores escuelas posibles, pero yo las considero las mejores que tenemos hoy en día y espero que tengan un gran porvenir”


Martin Wagenschein en "Erinnerungen für morgen", 1983


 
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